lunes, 12 de septiembre de 2011

El videojuego de 'Pesadilla en Elm Street' de Monarch Software, de 1989

Hola a todos!

Lo prometido es deuda, y continuamos con los videojuegos de Freddy, que ya nos quedan poquitos. Hoy, el segundo videojuego que apareció en 1989, esta vez de mano de Monarch Software, para Commodore 64, e IBM-PC. Sin duda, la afición por Freddy estaba en un punto álgido tras el abrumador éxito de la tercera película, y aún llegaría más alto con la cuarta.



El olvidado juego de IBM-PC y C64






Aunque con el tiempo el juego de LJN para NES que analizamos hace unos días ha alcanzado más fama, hubo otro juego aquel mismo año, conocido en algunos círculos como "el olvidado". Quizás esto se deba al soporte del juego: eran los años 80, y los PCs (y, aún más, el Commodore 64, que costaba un pastizal) eran un soporte quizás algo más minoritario en lo relativo a videojuegos, siendo la mayoría aventuras gráficas. El caso es que este otro juego de Freddy tenía un planteamiento radicalmente distinto al de LJN, y seguramente mucho más fiel a la saga, en concreto a la tercera película.



Freddy nos da la bienvenida...






Sabiendo a qué medio pertenece, el juego es mucho más cercano a una aventura gráfica, tipo el Gauntlet de Atari, que a una experiencia más del tipo arcade, como el de NES.



Flyer del 'Gauntlet' de Atari, una referencia en la época






El juego comienza en una bastante inspirada pantalla en la que elegimos uno de entre los guerreros del sueño: Kincaid, Kristen, Will, Nancy o Taryn. Falta Joey, sí, pero es ahí donde arranca el juego: deberemos salvarle de las garras de Freddy. Cada personaje, por supuesto, tendrá su "habilidad especial": Kincaid da un puñetazo devastador, que puede agujerear muros y abrir nuevos caminos; Kristen tiene su característica patada; Will, como el Wizard Master, lanzará rayos mágicos; Nancy puede congelar el tiempo (es el mejor personaje del juego), y Taryn lanza sus cuchillos.



Eligiendo entre los Dream Warriors






Después, debemos encontrar la casa de Freddy dentro de Springwood, en una bonita pantalla con vista isométrica. Una vez la encontremos, la hermana María Helena nos explicará nuestra primera misión, y seguiremos recibiendo ayuda por su parte durante todo el juego.



Las calles de Springwood en 8 bits





Los crípticos consejos de la hermana María Helena






De este modo, iremos avanzando a través del juego por los distintos niveles, donde nos encontraremos pantallas más o menos evocadoras de la tercera película: lucharemos contra esqueletos (¿en qué juego de la época no los había?), huiremos de sillas de ruedas empaladoras (un bonito detalle que remite a la película directamente), atravesaremos corredores inundados de una sustancia verde pegajosa (probablemente inspirada en el primer sueño de Kristen)...



Un 'Hero Quest' a lo Freddy





La complicada pantalla de la sustancia verde





Detalle: las infernales sillas de ruedas






Los últimos dos niveles, antes de enfrentarnos con Freddy, tienen lugar en una suerte de cueva congelada, donde aparecen unos simpáticos muñecos de nieve con el sombrero de Freddy, que sí podrían parecer adecuadas adaptaciones del espíritu de las pesadillas.



Detalle: la última fase





Detalle: los muñecos de nieve






Sin embargo, hay más profundidad en el juego de la que parece, y no todo va a ser matar o escapar de criaturas pesadillescas. Es aquí donde aparece la vertiente más "rolera" del juego: al poquito de comenzar a jugar, los demás guerreros del sueño irán siendo atrapados por Freddy, y la hermana María Helena nos recordará que necesitaremos su poder para derrotar a Freddy, así que nos tocará rescatarles a lo largo de los niveles.

A lo largo del juego, iremos encontrando armas que necesitaremos para rescatarles, y, las que no encontremos, podremos comprarlas en una tienda, la Nightmare Vending Inc., con unos precios ridículamente altos: una motosierra, un pico, granadas, pistolas, etc... todo un arsenal para derrotar al Señor de los Sueños. Pero claro, necesitaremos batería para la motosierra, munición para la pistola... así que la gestión del dinero será decisiva (y más aún con esos precios). Podremos, además, comprar tazas de café para restaurar nuestra energía, y, por supuesto, el viejo Hypnocil.



Comprar es divertido... con Freddy






Y así, con bastante esfuerzo, pues el juego se vuelve infernal a partir de la cuarta fase, llegaremos a la pantalla final, que es, irremediablemente, la sala de calderas. Hemos rescatado a todos nuestros amigos, y ahora nos toca recoger un crucifijo, y el sombrero y guante de Freddy, lo cuál no será fácil, claro.



Kincaid con el guante y el sombrero






Hecho esto, ya solo nos queda respirar hondo, y enfrentarnos a Fred, que aparecerá, no iba a ser menos, con la forma de serpiente de la película. Bueno, esto tampoco es del todo cierto, porque Freddy se parece aquí más a aquellas serpientes de golosina que comíamos de niños que a la temible bestia de la peli, y con el sombrero que hemos recogido antes, por supuesto.



El jefe final: Freddy como serpiente






Tras morir no pocas veces, y con mucho esfuerzo, terminaremos el juego, y veremos la preciosa pantalla final.



La pantalla final






Toca ahora valorar el juego, con sus pros y sus contras. A su favor, el juego captura la atmósfera y los elementos de la saga de forma bastante notable para su tiempo: además de aparecer algunos elementos concretos de la tercera película, se aprecia el esfuerzo de intentar transmitir la sensación de estar en una pesadilla, con esa estructura laberíntica de algunos niveles, y los 'Freddy Cheats', trampas que Freddy nos pone a lo largo del juego, como teletransportarnos de un lugar a otro cuando le viene en gana, o convertir interruptores en enemigos al acercarnos a ellos. Mención aparte merecen las pantallas que aparecen cuando morimos, con Freddy chasqueando los dedos y soltándonos sus célebres one-liners (frases vacilonas). Gráficamente, el juego es bastante bueno para la época, aunque claramente mejor la versión de IBM-PC que la de C64.



Freddy y sus característicos 'one-liners'






En contra, tenemos la ridículamente alta dificultad a partir del cuarto nivel, que nos hará acabar algo molestos con los jocosos chascarrillos de Fred, y cierta linealidad en algunos niveles, que los hará un poco aburridos (cosa que sucedía en muchos juegos de entonces, no nos engañemos). Además, la música no está a la altura de los gráficos.

Con todo, podemos afirmar que este juego es, sin duda, la mejor adaptación de las películas de Freddy en los videojuegos, y debió ser una gozada jugarlo en 1989, cosa que nosotros no pudimos hacer, claro. Se trata de un juego francamente divertido, con todos los personajes principales de la tercera película, y un acabado bastante resultón.

Os dejamos dos videos donde podeis ver análisis del juego. Esperamos que los disfruteis:





Si a alguno os apetece descargar un emulador, podéis hacerlo en los enlaces que os ponemos a continuación:

Fuente I-Mockery

Fuente Abandonia

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